Inversiones de Impacto

Empresas Sociales

Las empresas sociales son organizaciones con fines de lucro cuyo principal objetivo es lograr un impacto social, más allá de generar ganancias para sus dueños y stakeholders.

En el fin que persiguen, utilizan herramientas y metodologías de gestión basadas en empresas y en el mercado, elaborar productos y servicios de una forma innovadora y con espíritu emprendedor y generalmente reinvierten sus ingresos para aumentar el impacto que generan en lo social, ambiental, educativo, etc.

Inversiones de Impacto

En los últimos años, ha habido un interés creciente en las inversiones de impacto, cada vez más los inversores, o emprendedores están actuando proactivamente en soluciones diseñadas para generar un impacto positivo en aspectos sociales o ambientales, teniendo incluso un retorno sobre la inversión realizada. La estructura de la inversión se basa en empresas que proveen soluciones sustentables a problemas sociales.

La inversión de impacto es aquella que tiene una primera intención de crear un impacto social o ambiental medible, con el potencial de algún retorno financiero. Principalmente, son estas las inversiones que volcarán el dinero en las empresas sociales.

Desde hace un tiempo que los inversores rechazan la noción de tener una opción binaria, entre inversiones de riesgo con retorno financiero y donar dinero a causas sociales o ambientales.

Mientras que puede ser importante para algunos inversores priorizar el impacto social sobre el retorno financiero, otros inversores pueden estar más enfocados en generar una alternativa de riesgo moderado con retorno y con el agregado de un beneficio social. En este sector, tiene lugar también el dinero para caridad, ya que para un grupo de inversores, el monto invertido puede ser transformado en fondos caritativos si es que el negocio no consigue alcanzar la autosustentabilidad.

Una estructura básica de las inversiones de impacto provee capital a empresas sociales que usan mecanismos empresariales y de mercado para proveer soluciones escalables a problemas globales.

Hechas correctamente, estas inversiones, pueden convertirse en conductores poderosos de emprendedurismo, creación de empleos, crecimiento económico y finalmente, reducción de la pobreza, mientras que se contribuye casi directamente con el fin que persigue la empresa social, o los problemas que está solucionando. Hay una muy creciente tendencia de reconocimiento de este potencial.

Similar a las inversiones tradicionales, el desempeño de las inversiones de impacto es evaluado con parámetros de riesgo y de retorno. Sin embargo, una diferencia clave es el agregado de medir el desempeño del impacto social y ambiental. Teniendo todavía mucha subjetividad y dificultad en la medición de éstos, principalmente por la falta de indicadores estandarizados.

Avanzando en ese aspecto, hay herramientas como IRIS (Impact Reporting and Investment Standards) y GIIRS (Global Impact Investing Rating System).

La organización sin fines de lucro “Global Impact Investing Network” espera que el mercado de las inversiones de impacto crezca a unos USD 500 mil millones para el 2014, representando en promedio un crecimiento anual de un 60% desde el 2009.

Una clave para el crecimiento de estas herramientas será la estandarización de la infraestructura para medir el retorno social de las inversiones. Ya que si esto puede ser realizado correctamente, aumentará la habilidad para entender el balance entre el retorno social y el retorno financiero, y podrá ubicar a las inversiones de impacto en otro nivel.

Por su parte, la profesionalización de las empresas sociales tiene que ser un tema a tener en cuenta seriamente. La filantropía ha cambiado mucho en los últimos años, ha pasado de ser solamente un tema de generosidad pura, a un foco explícito en los resultados. El énfasis en los resultados ha generado la necesidad de contar con una caja de herramientas para gestionar el impacto social. Los filántropos continúan dando soporte a entidades de caridad, pero también han descubierto que organizaciones lucrativas pueden ayudarlos a conseguir las metas que se han planteado respecto a cuestiones sociales o ambientales. Las empresas sociales que consiguen un modelo de negocios viable usualmente alcanzan escala y sustentabilidad más rápido que aquellas que dependen solamente de donaciones. Como resultado, cada vez más se considera a las inversiones como vehículos para lograr cambios sociales, igualmente válidas que las contribuciones caritativas.

El principal objetivo para escalar y hacer crecer una empresa social, es el aumento en el impacto que justamente tiene. Se suele perseguir el crecimiento de la empresa con el deseo de mejorar la vida de más personas y para conseguir sustentabilidad financiera como empresa. La escala hace posible ser más eficientes en los costos, reducir los precios o mejorar los márgenes.

Conclusión

Las empresas sociales deben ocupar un lugar en el entorno capitalista en el que vivimos, si bien en el planteo inicial se habla de una situación ideal, en el que el mercado social propone a las relaciones de cooperación por sobre las competencia, y se habla de la economía social como una actividad paralela, donde una economía no tiene lugar si existe la otra. No debe confrontarse a las empresas sociales con el sistema capitalista, en la espera de la consolidación de un sistema económico con un acento de utopía.

Las empresas sociales, deben posicionarse como una institución más, firme y definida, como las otras, y con carácter de urgencia. La sociedad y el planeta necesitan que estas nuevas instituciones empiecen a funcionar cuanto antes, adaptándose a ciertas reglas de juego ya definidas, y que generen la mayor cantidad de impacto posible en las condiciones que se tienen. Luego, las reglas se irán redefiniendo en el transcurso y con las lecciones aprendidas.

Se puede analizar un escenario conveniente si lo planteamos como una plataforma multilateral, donde se deben trabajar los segmentos interesados para que se cree valor en todo el sistema.

En el planteo, por un lado de los segmentos, tienen que prosperar mayores cantidades de recursos económicos y financieros en concepto de inversiones de impacto y se deben estimular a más inversionistas para que opten por esa nueva alternativa.

El otro segmento, tiene que ver con la cantidad de proyectos o empresas sociales existen en condiciones de ser invertidas. Es clave la profesionalización de las empresas sociales, con los mecanismos empresariales en la gestión, management, producción, calidad de servicios, etc. También, el capital humano que disponen, con profesionales capacitados para llevarla adelante y generar mayor impacto. Por sobre todo, lo que facilitaría el ingreso de inversiones, son las metodologías y las herramientas que puedan medir el desempeño de la organización, con los indicadores financieros y con los indicadores estandarizados de impacto social y ambiental.

Facilitando el ingreso a los inversionistas a esta nueva alternativa, se fomentará luego el ingreso de nuevos emprendedores con proyectos sociales o ambientales. La profesionalización y el aprendizaje, se incrementará trayendo mejores resultados, aún en un sistema capitalista.

Bibliografía

Credit Suisse AG. Research Institute. Switzerland

Investing for impact. How social entrepreneurship is redefining the meaning of return. January 2012

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2 comentarios en “Inversiones de Impacto

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