Gamificar del Haffa al Wanna

Videojuegos: Enseñanado inglés desde los ´80 mejor que los profesores de inglés. 

Es verdad que aprendemos mucho inglés con los videojuegos, me incluyo. Desde chico, uno se engancha con lo que le parece divertido, agradable, con un juego. Practicamente crecimos jugando videojuegos heredados de otros países e intuitivamente aprendimos los significados de frases y palabras en inglés.

Sin querer queriendo.

Sin embargo, yo creo que cada vez más esto va a ser más queriendo que sin querer. 

“Gamificar” (game es juego en inglés) por ponerle un nombre, es una tendencia para los próximos años. Por una cuestión muy simple:

Nos gustan los juegos. Nos sentimos bien cuando jugamos. Mientras jugamos, dedicamos esfuerzo a lograr un objetivo, y éste es alcanzable. Porque así se diseña, nadie va a jugar un juego que no se pueda ganar. Entonces se generan los niveles para que uno pueda ir avanzando y logrando resultados, que a medida que los conseguimos, obtenemos una gratificación y nos sentimos bien.

A medida que podamos ir Gamificando la educación y el trabajo, éstos van a ir pasando de  ser HAFFAS (Have to=Tengo qué) a ser WANNAS (want to=Quiero). Cada uno a su medida.

Aprender inglés a través de juegos. Una cuestión tan interesante y creativa, como innovadora. Y creo que el Ipad u otra tablet puede ser un buen jugador en ese partido.

 

 

Tiempos Exponenciales

Contraria a la visión de sentido común “intuitivo-lineal”, no vamos a experimentar 100 años de progreso en el siglo XXI, sino que serán como 20,000 años de progreso. Hay incluso crecimiento exponencial en la tasa de crecimiento exponencial. 

Saqué la imagen de BrainBart, que es una startup que está en una plataforma de crowdsourcing.

Si alguno tiene interés en invertir, puede en http://www.appbackr.com/app/BrainBart-HD-for-Android

 

La atención superflua

Viviendo en la hiperconectividad actual, casi cotidianamente aquellos que pasamos muchas horas sentados frente a una computadora por cuestiones de trabajo, estudio u ocio solamente, tendemos a sufrir de una pérdida de atención y de enfoque en la tarea principal que realizamos.

Si nosotros nos pasamos volando  de una página a otra, podemos caer en el hábito de la NO concentración. Hay mucho contenido interesante por ahí, y nos lleva a “escanear” de manera superflua una página y pasar a la otra, abrir pestañas y páginas para ver luego, pueden hacer que nos “infoxiquemos”, sin lograr concentración y enfoque en una cosa a la vez.

Nos aburrimos muy rápido porque tenemos mucho para ver. Entonces escaneamos para saber si realmente vale la pena y luego saltamos a lo que sigue, sin prestar mucha atención puntual.

Además hay sitios “pegajosos” que son un disturbio para la atención, como puede ser el timeline de twitter, el correo electrónico y las notificaciones de facebook. En la búsqueda de la respuesta inmediata, tendemos a volver automática y casi instantáneamente a estas páginas, para chequear “nada”.

Este desenfoque ocurre porque vivimos falsamente convencidos de que a cada instante en algún lugar está sucediendo algo trascendental para nuestras vidas.

Este problema afecta a la productividad en el trabajo o en el estudio, y para acercarnos a la solución necesitamos disciplina, fuerza de voluntad, y además puede que necesitemos algunas herramientas para la gestión del tiempo y de tareas.

Cual sea la solución, requiere de un esfuerzo doble, para ser consistente respetando la rutina y también para no caer en el stress de flotar por la web sin pinchar la atención en algo.